[14/16] Generando 1M€ nuevo de ARR en haddock (YC W22) en 16 semanas
Si hoy estás en un mal momentum: been there. Lo importante no es dónde estás, sino cómo decides moverte hoy.
Hace exactamente un año éramos 22 personas. No priorizábamos crecer; priorizábamos no morir, ordenar la casa, construir procesos, consolidar equipo y arreglar producto. Teníamos un crecimiento “single digit” mensual. Era un año extraño: avanzábamos, sí, pero sin momentum. Había dudas en el equipo, gente que no veía claro que pudiéramos darle la vuelta a la situación y decidió bajarse del barco. Y nosotros como founders llevábamos 12 meses complicados, intentando mantener la fe cuando por dentro estábamos con energía y autoconfianza baja.
Yo, personalmente, lideraba desde un sitio muy peligroso:
pensaba más en no perder que en ganar.
Y cuando lideras así, lo transmites.
La alineación se rompe. La energía baja. El equipo lo nota todo.
El punto que lo cambió todo
Recuerdo un ejercicio con Pere Martí que marcó un antes y un después. Teníamos que imaginar tres escenarios para 2025: pesimista, “realista” y optimista.
En el pesimista dije:
“Lo peor que puede pasar es que cerremos la empresa.”
Pere me frenó en seco:
“Eso no es un escenario. Eso no cabe ni en el peor de los casos.”
Ese día eliminé esa idea de mi cabeza.
Y no ha vuelto jamás.
Ese día dejó de existir la posibilidad de que haddock muriera.
A partir de ahí entendimos que no estábamos en decadencia; estábamos en transición.
Que no había nada “roto”: simplemente estábamos evolucionando como empresa y como founders.
Qué ha cambiado este año (y por qué hoy el momentum es 10X)
1. La confianza entre nosotros
Hemos crecido como personas y como líderes.
Hemos aprendido a discutir sin ego. A poner encima de la mesa los elefantes que antes no nos atrevíamos a sacar. Ahora no nos lo tomamos personal. Agradecemos la honestidad. Y seguimos.
Parece pequeño, pero ha sido game changer total.
2. El liderazgo técnico que no teníamos
Seguíamos sin tener un líder técnico con la experiencia y el alineamiento de valores que necesitábamos.
La llegada de Guillermo cambió eso por completo. Trajo experiencia, sí, pero sobre todo trajo calma, claridad, valores y foco.
El equipo lo ha notado en la velocidad, la calidad y la confianza.
3. Un contexto en el que no te puedes esconder
Cada lunes, 2, 3 o 4 veces, repetimos la misma pregunta:
“¿Esto nos acerca a conseguir 1M€ de ARR en 16 semanas?”
Cuando conviertes eso en hábito, el equipo deja de hacer cosas que no reman.
Hay foco. Hay intención. Hay dirección.
El impacto se nota cada semana.
4. La gente quiere que las cosas pasen
Hoy el equipo ya no piensa en “mi departamento”, sino en la empresa.
Ya no piensan en el corto plazo; piensan en construir algo grande.
Hacen challenge, proponen mejoras internas y externas, se hablan entre ellos, conectan.
Si hay fricción, metemos a las personas en una sala y lo resolvemos ese mismo día.
La comunicación fluye. Y la energía también.
5. Tomamos decisiones difíciles más rápido
Este año hemos contratado, despedido, realineado roles y dado feedback con más rapidez que nunca.
A veces esas decisiones no se entienden en el día 1, pero semanas después, la coherencia manda.
Y la gente entiende que cada decisión es por el bien de la compañía.
Lo que he aprendido (y que me hubiera gustado saber hace un año)
El año pasado yo me juzgaba por los resultados.
Pensaba que si no llegábamos al número era porque yo estaba fallando.
Hoy sé que ni entonces era tan malo, ni ahora (con estos buenos resultados) soy tan bueno.
Siempre he sido el mismo.
Lo que ha cambiado es desde dónde opero.
Antes operaba desde la necesidad.
Hoy opero desde la voluntad.
Antes buscaba no perder.
Hoy jugamos a ganar.
Antes pensaba en los problemas.
Hoy pienso en el contexto ideal.
Antes evitaba las emociones.
Hoy las vivo y las siento, de forma consciente.
Los pensamientos negativos vienen, claro.
Pero ya no los confundo con la realidad.
Los observo, los dejo seguir su camino, y sigo construyendo.
Si algo he aprendido es que la energía es lo más importante que tenemos.
Y que protegerla es una obligación, no un lujo.
Para quien hoy esté en mal momentum
Si hoy estás en un momento complicado, te dejo esto:
Confía en ti más que en nadie.
No te juzgues por los resultados.
Mira de verdad qué está frenando a la compañía.
Toma decisiones difíciles. Aunque duelan.
Métete en el detalle sin miedo. No es micromanagement. Eres founder.
Protege la caja siempre. Empresas increíbles han muerto por subestimarla.
Cuida la energía del equipo. Es lo que más se contagia y lo que más se pierde. (Mi socio Pol es el mejor guardián de la energía, gracias.)
Y si has llegado hasta aquí, pregunta lo que quieras en comentarios.
Contestaré sin filtros y sin bullshit.
Si hoy estás en un mal momentum: been there. Lo importante no es dónde estás, sino cómo decides moverte hoy.
Vamos a por la semana 15
Pd: Albert, Ana y Silvia del equipo de finance y CX haciendo sprint hasta tarde para llegar al objetivo. Sushi de Teikit.



Gas
Molt bo, merci per compartir!